El despilfarro ortográfico

En un mundo que tiende a la eficiencia, la redundancia no tiene cabida. Por ello, el implacable nuevo director de personal va a tomar medidas drásticas, que no van a ser de buen agrado ni populares para muchos.

Con este planteamiento arranca este pequeño cuento satírico, excelentemente ilustrado por Iraida Lluçià, en el cual, las diferentes letras luchan para conservar sus privilegios en una sociedad despiadada obsesionada por la competitividad.

el-despilfarro-ortografico




Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *